lunes, 12 de octubre de 2009

Un Mundo Bajo Mi Cama


Descargar el peso de los estudios sobre la espalda y por fin descansar de la jornada escolar. Esa seria la automática rutina que hago, o que hacia, cada día al llegar del colegio, pero quien iba a pensar que tan solo una simple orden cambiaria mi vida y hasta lo que soy hoy en día…
-Melisa, por favor ve a ordena tu cuarto, no quiero llegar y ver todo tirado- Fue la orden de mi mama desde el piso de abajo.
-¡Ya mama!- Le respondí lo más normal posible, sin embargo estaba furiosa ¿Por qué debo ordenar MI cuarto? Es mi espacio, mi alma la que esta ahí, mandar a ordenar el cuarto de alguien para mi es tratar de ordenar el alma de una persona y si se hace contra su voluntad esta se ira dañando cada vez mas, pero no me podía enojar con mi mama, gracias a ella es que llevo los recuerdos mas eternos dentro de mi.
Comencé a ordenar ropa por ropa, papel por papel ,pero ni la distracción logro quitar esa rabia que llevaba por dentro , tiraba todo lo que tenia a mi alcance y por asarlo mal lo tenia que volver a ordenar, pero fue la pila de juguetes que deje en la parte superior de mi closet la que me colmo la paciencia. Al tirar el último juguete contra los demás me di vuelta para seguir con los zapatos, pero fue ese ruido, ese maldito chillido del closet derrumbándose sobre mi cuarto el que provoco voltearme y mirar sin poder hacer nada mientras se producía el desastre frente a mis ojos ¿Por qué tan mala suerte? ¿Debía o no hacerlo con más cuidado? O… ¿el destino me estaba jugando en contra? Definitivamente esa tarde se convirtió en una de las más agotadoras e irritantes de mi vida ¿Realmente me merecía todo esto? Pero luego entendí que si todo esto no hubiese pasado yo no habría ido a buscar la caja musical que callo bajo mi cama luego del impacto contra el suelo, lo mas extraño es que al agacharme para recogerla y mirar bajo mi cama y esta ya no estaba, tal vez no calló bajo la cama, pero yo estaba segura de que estaba allí, el problema es que no miraba mas halla de mis ojos. Asumiendo que no encontraría el aparato perdido ese día, empecé a disimular con éxito todo el desastre que había provocado mi enojo y mi estupidez.
Al día siguiente volví cansadísima del colegio, nunca antes me había sentido tan agotada, pero ni eso lograba sacar de mis pensamientos donde se habrá metido la cajita musical, decide darle otra mirada a mi habitación, pero aun no lograba llegar a su destino, así que decidí matar el tiempo estudiando y ver un poco de televisión. Sin darme cuenta la noche ya había adornado el despejado cielo de la tarde y eso indicaba que por fin podría recuperar las fuerzas perdidas de la semana. Comencé por preparar la cama y vestirme con la ropa de dormir, luego fui por un vaso de leche a la cocina y así sentirme aun mas cómoda para emprender el viaje de la noche, pero eso no fue de mucha ayuda para poder dormir, estaba realmente cansada, pero los pensamientos de mi cabeza no me dejaban tranquila esa noche, por ello, alcancé un libro viejo que estaba sobre el velador que estaba al lado de mi cama y encendí la lámpara mas cercana que encontré para comenzar con el dicho libro.
-''La Filosofía de la Vida''- Leí en voz alta, para darle una mejor presentimiento a la lectura, voltee la pagina y comencé a leer de apoco, sin embargo un bulto tras la tapa superior llamo mi atención, paresia una antigua carta, pero se conservaba intactamente, me pregunte como antes no la había visto, esta no era la primera vez que habría ese libro en noches pasadas de aburrimiento. Mire hacia mí alrededor asegurándome de ser la única presente y abrí cuidadosamente el sobre, sacando el contenido como si fuera a romperse, delicadamente acaricie el papel como si de oro se tratase y comencé a leer la dicha carta:

1 de Setiembre de 1946
Muchas veces nos vemos en situaciones que la gente no entenderá hasta estar en esa posición, todos somos diferentes, sin embargo tratamos de parecernos cada vez mas a los que nos rodean, nos transformamos en alguien distinto a nosotros mismos, pero que de alguna manera querríamos ser. Uno piensa conocer a las personas, pero nadie se conoce mejor que uno mismo, todos ocultamos algo, pero en esta carta yo lo revelare al fin
A la edad de 16 años, entendí que la vida no se trata solamente de lo que nos rodea, existe mucho más de lo que nuestros ojos pueden ven, pero hay que saber observar con cuidado y creo que me tomo toda la vida poder entenderlo. Todo ese tiempo estuve rodeada de amigos, realmente los quería, pero aun así no lograba encontrar a alguien que me entendiera y que se pusiera en mi lugar, nadie se conoce mejor que uno mismo, pero yo encontré a esa persona, estoy segura de que no la confundí con esos amores de adolescentes, era real, o al menos eso creí antes de que llegara el día en que no lo volví a ver. Se esfumo como las cenizas en el viento, solo los recuerdos lo mantienen vivo, pero se va desgastando cada vez más, como una flor en invierno, pero aunque el tiempo siga y cada día olvide algo, el sigue intacto en mi memoria como si estuviese frente a mi, recuerdo cada centímetro de su piel, cada aroma que impregnaba su cuerpo, cada cabello y recuerdo esos hermosos ojos que miraban perdidos, como si buscaran algo
Talvez solo fue un producto de mi imaginación, pero si nadie más lo podía percibir como yo es porque el destino predijo que estaríamos juntos, pero de lo que estoy segura es que el no me abandonó y si no lo puedo ver es porque ahora el es mi ángel.
Cada noche pienso el volver a ese lugar donde encontré a esa persona tan especial, pero la gente al no comprender nuestro amor, nos sello el paso al otro mundo. El no era humano, vivía en una tierra lejana, mágica y desconocida, nunca entendí con exactitud porque ya no lo puedo ver, pero todas las noches a la misma hora me vienen pensamientos horribles, sueño que estamos los dos juntos en el prado, luego el cielo se comienza a oscurecer, la tierra tiembla, los árboles temen a lo que sucede y cada vez el se aleja mas de mi, algo lo lleva hacia lo desconocido, tomo mi mano para intentar resistirse, pero una voz dice que nuestro amor daña a los demás, nuestras raíces nunca se unirán y traerán desdicha al pueblo, al ser de mundos diferentes no se nos permite amarnos. Y antes de que el sueño termine, yo despierto sudada, asustada y sin comprender lo que sucede. Sin embargo, yo aun tengo las esperanzas de volverlo a ver, por eso siempre reviso bajo mi cama.


-Bajo mi cama- Repetí en voz alta mientras guardaba la carta en el libro y lo dejaba sobre el velador para comenzar a dormir, pero esas palabras no me dejaban en paz ‘‘bajo mi cama, bajo mi cama…’’ Tenía muchas ganas de mirar, pero no quería, talvez tenía miedo, o talvez no me animaba, pero la curiosidad me estaba matando, por lo que tome una linterna que colgada de los barrotes de mi cama y la encendí para acabar con la oscuridad, me puse de cabeza y levante el cobertor que me impedía la mirada, pero no había nada, no se si me desilusione o me alivie, pero como no le di mayor importancia volví a taparme y a tratar de dormirme. Pero de repente un fuerte ruido me saco rápidamente de mis sueños, me asuste un poco, pero supuse que solo fue una pesadilla y volví a recostarte, sin embargo estaba vez el ruido se escucho mas fuerte y ahora estaba segura de que no estaba soñando, mis piernas me temblaban y mis manos sudaban y justos en el peor momento la cama empezó a temblar, no savia que hacer, estaba inmóvil y con la mirada fija hacia a delante tratando de reaccionar y para ayudarme me repetía a mi misma ‘‘tranquila no temas, no es nada’’ para darme confianza y averiguar porque estaba pasando todo eso y porque cada vez los temblores aumentaban de fuerza, que incluso uno llego a votarme de la cama, dejando justo mi mirada bajo ella, levante el cubrecama y una luz me segó, me puse las manos sobre los ojos para bajarle un poco la intensidad y así ver con mas claridad, pero lo único que veía eran los palos de la cama, el suelo y la luz en el medio, me acerque un poco, pero paresia no tener fin, comencé despacio a moverme hacia la luz, pero esta se alejaba cada vez mas, parecía eterna, yo estaba hipnotizada tratando de ver de donde llegaba, pero ya me parecía extraño haber avanzado tanto, mi cama nunca fue tan grande y al mirar hacia a tras solo veía oscuridad, por lo que prefería seguir hacia donde prevenía la luz. Cuando por fin se asomo una salida apresure el paso, me puse de pie y lo primero que me sorprendió fue lo enorme y solitario que era el lugar y entonces comencé a recordar la carta, acaso era cierto lo que decía, existía ese mundo bajo la cama o todo era un sueño, pero había algo que no encajaba, en la carta se describía como un lugar mágico y yo no veía eso, era todo opaco, gris, los árboles muertos y ni una solo flor en el suelo, solo estaba mi caja musical que la recogí y la limpie de inmediato para amarrármela a la cintura con unas viejas lianas que estaban a mi costado derecho. Comencé a explorar el territorio, pero a donde iba solo encontraba oscuridad y viejas ruinas y casa destruidas por completo, trate de pensar porque no había nadie y porque había tanto desastre y al recordar mis ojos empezaron a llorar, seguramente lo que decía la carta se había echo realidad, mucha gente había sufrido, muchos niños no pudieron crecer y todos su recuerdos quemados se quedaron abandonados en el frió lugar que tanta pena y sufrimiento me provocaba, tanto era el dolor que tape mis ojos para evitar el llanto, pero una fuerte luz como la que me guió hasta acá me distrajo de mi llanto secando mis lagrimas una por una, no savia que estaba pasando, no podía ver nada y cuando por fin logre abrir mis ojos ya estaba devuelta en casa, junto con mi cajita musical un una nota bajo la almohada

Espero que alguna vez alguien pueda visitar este hermoso lugar, cuando se sientan solos, tristes o necesiten a alguien solo busquen bajo su cama, espero que alguien pueda vivir lo que yo viví y encontrar un mundo en el que todos soñasmo una vez

Des pues de leer lo que parecía ser la continuación de la carta por fin aclare mis dudas de que no había sido un sueño y depuse de todo había algo lindo que rescatar, los dos enamorados se volvieron a encontrar.

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