lunes, 12 de octubre de 2009

La primavera


La primavera

La primavera párese amar
Pero en el invierno se va a opacar
En noche de delirio ella esta
Siempre llega, si la deseas va a llegar

Esta Llena de flores
Que parecen sus pequeños corazones
Con sus brazos nos protege
De un frió que te entumece

No se si escucha
Pero siente su llanto de lucha
Se que esta ahí
Pero no la siento feliz

Ella se cansa
Nunca esta sana
La tenemos a ella en tiempo de agonía
Pero a ella nadie a le brinda armonía

Un Terrible Accidente en tren


Era fin de años y todos nos preparábamos para las vacaciones y estábamos emocionados al saber que todos nos graduaríamos al final. Sin embargo no todo era fiesta, la única universidad que nos acepto estaba al otro lado del país y habría que ir en tren, que era lo pero en ese tiempo, ya que el los últimos años la mayoría de los accidentes habían ocurrido en los trenes de Denvar y todos le tenían miedoEl fin de semana llego y los preparativos para la fiesta estaban listos, todos lucían algo preocupado, a excepción de Verónica que viajaría en avión ya que sus padres eran millonarios y podían constar en gran valor de un viaje en avión.Los padres de cada alumno se habían reunido para comprarle una pequeña sorpresa a todos, eran unas hermosas poleras iguales, yo hubiera preferido un viaje en avión, sin embargo era demasiado cara para comprarle uno a todosEn tres días seria hora de que viajáramos y yo estoy realmente nerviosa, solo quiero que esta tortura se acabase de una buena vezYa es año nuevo y los días se pasan muy rápidos, solo tengo que agarrar fuerzas y confianza para poder subirme a ese trenCuando por fin llego el día, todos nos reunimos en la boletería para comprar nuestro pasaje, estaban realmente baratos, porque ya nadie viajaba en esos traicioneros trenesMi suerte iba cambiando, a mi me toco el vagón 7 y como todos saben, ese es un numero de suerte, lo único raro era que los vagones ibas así: vagón 1, vagón 2, vagón 3, vagón 4, vagón 5, vagón 6, vagón, 7, vagón 8 y por ultimo el vagón 10, faltaba el vagón 9 y se volvía a repetir en los asientos, en ves de estar el asiento numero 9 solo había un enorme hueco, le pregunte al encargado de los trenes porque faltaba ese vagón y esos asientos, el me explico que los habían decidido quitar porque justo en esos asientos y en ese vagón era donde ocurrían los peores accidentesCuando el tren partió ya todos se encontraban tranquilos en los asientos designados, algunos leían y otros dormían, pero yo no me podía concentrar con el molesto ruido de las ruedas chocando con las vías oxidadas, yo mire a Fernanda (Mi compañera de puesto) que estaba mirando tristemente el frió y helado paisajeCuando la noche llego, el ayudante del conductor nos pasó una manta a cada uno, me llamo mucha la atención la cara del ayudante, lucia cansado y enojado, parecía no haber dormido en años.De repente, el tren se detuvo bruscamente y al despertar noté que mis compañeros también lo habían echo, fuimos a investigar los demás vagones y nos dimos cuenta de que ya no había nadie mas que nosotros, todos habían desaparecidos incluyendo al conductor junto a su extraño ayudante, nos quedamos todos juntos, hasta que a Gustavo se le ocurrió llamar a nuestros padres por celular, pero por mala suerte de todos, nadie tenia señal, en consecuencia de esto, decidimos ir para a fuera a buscar mejor cobertura, pero cuando abrimos las dañas ventanas nos encontramos con que estábamos sobre un puente a metros de l el suelo y si salíamos lo mas probable era que nos calláramos. Fernanda nos trato de calmar, paso una hora de inquietud hasta que un ruido mato el silencio, era el puente derrumbándose con nosotros sobre el, seguramente el puente ya estaba demasiado viejo para soportar el peso del tren, para evitar que el tren cayera al mar se me ocurrió presionar rápidamente el freno de emergencia, pero ahora el tren colgaba verticalmente al mar, estábamos colgados de los barrotes del tren para no caernos, pero el peso de nuestros cuerpos no nos dejaba aguatar mas y sumadas nuestras manos húmedas se nos hacia aun mas complicado resistir. Cuando ya no soportábamos mas se escucho el ruido de un helicóptero, estábamos a salvo. El helicóptero no podía acercarse mucho, por lo que tuvo que tirarnos una cuerda para poder subir a el. Ya casi todos estábamos a salvo, solo faltaba yo, cuando solté mi mano para sujetar la cuerda el tren dejo soltar su freno y se callo con migo hacia el mar, todos me creían muerta, sin embargo Fernanda vio que salía a flote pidiendo ayuda, el helicóptero se acercó para ayudarme y abrigarme para así no morir de hipotermiaPasaron 2 semanas sin que nadie supiera nada de mi, estaba inconsciente en el hospital, el curso fue a visitarme una semana después pero recibieron pésimas noticias, el doctor les informo que yo no había sobrevivido al accidente, yo había sido la victima del terrible tren.-Martina, a levantarse, hoy es el día del viaje- Dijo mi mamá, abriendo las ventanas del oscuro cuarto, pero al verme tira en la cama con rasguños, llena de moretones y tiritando de frió se altero y me despertó bruscamente, yo abrí despacio los ojos y le comente lo que había pasado, era solo un sueño, pero no puedo explicar porque desperté así esa mañana y por ello le pedí por favor que no me dejara asistir, al verme tan mal acepto y pidió retrasar el viaje para todosTranscurrió un mes desde lo sucedido en ese extraño sueño, yo como siempre fui a buscar el periódico, pero lo vote contra el pido al ver los titulares ‘‘Niños de 4º Medio sufren el terrible accidente en tren 3/01/1008’’ era la fecha en que seria el viaje de nosotros.

El Mar


El Mar

El mar con su abrazo a las rocas indefensas deja
Ellas buscan su cuidado sin ni una queja
Nos ah echo llorar, nos ah echo brillar
Pero siempre tiene algo más que ocultar

Cuando estamos tristes nos abraza
No nos deja llorar
Siempre esta para ayudar
Como un sereno y tranquilo mar

No tiene inicio ni fin
Solo quiere ser feliz
No sabemos si es llanto
Pero si que párese un encanto

Ojos


Ojos


Los ojos son el alma
Que no descansa
Que lucha por vivir
Y buscar un lugar a donde ir

Nunca sentiremos los ojos de los demás
Porque algunos pueden llegar a ver mucho más
De diferentes colores
Todos han sentido diferentes amores

Tú lo ves el cielo azulado
Yo lo veo algo rosado
El mundo seria distinto
Si lo miramos con ojos con no sean los tuyos mismo

Un Mundo Bajo Mi Cama


Descargar el peso de los estudios sobre la espalda y por fin descansar de la jornada escolar. Esa seria la automática rutina que hago, o que hacia, cada día al llegar del colegio, pero quien iba a pensar que tan solo una simple orden cambiaria mi vida y hasta lo que soy hoy en día…
-Melisa, por favor ve a ordena tu cuarto, no quiero llegar y ver todo tirado- Fue la orden de mi mama desde el piso de abajo.
-¡Ya mama!- Le respondí lo más normal posible, sin embargo estaba furiosa ¿Por qué debo ordenar MI cuarto? Es mi espacio, mi alma la que esta ahí, mandar a ordenar el cuarto de alguien para mi es tratar de ordenar el alma de una persona y si se hace contra su voluntad esta se ira dañando cada vez mas, pero no me podía enojar con mi mama, gracias a ella es que llevo los recuerdos mas eternos dentro de mi.
Comencé a ordenar ropa por ropa, papel por papel ,pero ni la distracción logro quitar esa rabia que llevaba por dentro , tiraba todo lo que tenia a mi alcance y por asarlo mal lo tenia que volver a ordenar, pero fue la pila de juguetes que deje en la parte superior de mi closet la que me colmo la paciencia. Al tirar el último juguete contra los demás me di vuelta para seguir con los zapatos, pero fue ese ruido, ese maldito chillido del closet derrumbándose sobre mi cuarto el que provoco voltearme y mirar sin poder hacer nada mientras se producía el desastre frente a mis ojos ¿Por qué tan mala suerte? ¿Debía o no hacerlo con más cuidado? O… ¿el destino me estaba jugando en contra? Definitivamente esa tarde se convirtió en una de las más agotadoras e irritantes de mi vida ¿Realmente me merecía todo esto? Pero luego entendí que si todo esto no hubiese pasado yo no habría ido a buscar la caja musical que callo bajo mi cama luego del impacto contra el suelo, lo mas extraño es que al agacharme para recogerla y mirar bajo mi cama y esta ya no estaba, tal vez no calló bajo la cama, pero yo estaba segura de que estaba allí, el problema es que no miraba mas halla de mis ojos. Asumiendo que no encontraría el aparato perdido ese día, empecé a disimular con éxito todo el desastre que había provocado mi enojo y mi estupidez.
Al día siguiente volví cansadísima del colegio, nunca antes me había sentido tan agotada, pero ni eso lograba sacar de mis pensamientos donde se habrá metido la cajita musical, decide darle otra mirada a mi habitación, pero aun no lograba llegar a su destino, así que decidí matar el tiempo estudiando y ver un poco de televisión. Sin darme cuenta la noche ya había adornado el despejado cielo de la tarde y eso indicaba que por fin podría recuperar las fuerzas perdidas de la semana. Comencé por preparar la cama y vestirme con la ropa de dormir, luego fui por un vaso de leche a la cocina y así sentirme aun mas cómoda para emprender el viaje de la noche, pero eso no fue de mucha ayuda para poder dormir, estaba realmente cansada, pero los pensamientos de mi cabeza no me dejaban tranquila esa noche, por ello, alcancé un libro viejo que estaba sobre el velador que estaba al lado de mi cama y encendí la lámpara mas cercana que encontré para comenzar con el dicho libro.
-''La Filosofía de la Vida''- Leí en voz alta, para darle una mejor presentimiento a la lectura, voltee la pagina y comencé a leer de apoco, sin embargo un bulto tras la tapa superior llamo mi atención, paresia una antigua carta, pero se conservaba intactamente, me pregunte como antes no la había visto, esta no era la primera vez que habría ese libro en noches pasadas de aburrimiento. Mire hacia mí alrededor asegurándome de ser la única presente y abrí cuidadosamente el sobre, sacando el contenido como si fuera a romperse, delicadamente acaricie el papel como si de oro se tratase y comencé a leer la dicha carta:

1 de Setiembre de 1946
Muchas veces nos vemos en situaciones que la gente no entenderá hasta estar en esa posición, todos somos diferentes, sin embargo tratamos de parecernos cada vez mas a los que nos rodean, nos transformamos en alguien distinto a nosotros mismos, pero que de alguna manera querríamos ser. Uno piensa conocer a las personas, pero nadie se conoce mejor que uno mismo, todos ocultamos algo, pero en esta carta yo lo revelare al fin
A la edad de 16 años, entendí que la vida no se trata solamente de lo que nos rodea, existe mucho más de lo que nuestros ojos pueden ven, pero hay que saber observar con cuidado y creo que me tomo toda la vida poder entenderlo. Todo ese tiempo estuve rodeada de amigos, realmente los quería, pero aun así no lograba encontrar a alguien que me entendiera y que se pusiera en mi lugar, nadie se conoce mejor que uno mismo, pero yo encontré a esa persona, estoy segura de que no la confundí con esos amores de adolescentes, era real, o al menos eso creí antes de que llegara el día en que no lo volví a ver. Se esfumo como las cenizas en el viento, solo los recuerdos lo mantienen vivo, pero se va desgastando cada vez más, como una flor en invierno, pero aunque el tiempo siga y cada día olvide algo, el sigue intacto en mi memoria como si estuviese frente a mi, recuerdo cada centímetro de su piel, cada aroma que impregnaba su cuerpo, cada cabello y recuerdo esos hermosos ojos que miraban perdidos, como si buscaran algo
Talvez solo fue un producto de mi imaginación, pero si nadie más lo podía percibir como yo es porque el destino predijo que estaríamos juntos, pero de lo que estoy segura es que el no me abandonó y si no lo puedo ver es porque ahora el es mi ángel.
Cada noche pienso el volver a ese lugar donde encontré a esa persona tan especial, pero la gente al no comprender nuestro amor, nos sello el paso al otro mundo. El no era humano, vivía en una tierra lejana, mágica y desconocida, nunca entendí con exactitud porque ya no lo puedo ver, pero todas las noches a la misma hora me vienen pensamientos horribles, sueño que estamos los dos juntos en el prado, luego el cielo se comienza a oscurecer, la tierra tiembla, los árboles temen a lo que sucede y cada vez el se aleja mas de mi, algo lo lleva hacia lo desconocido, tomo mi mano para intentar resistirse, pero una voz dice que nuestro amor daña a los demás, nuestras raíces nunca se unirán y traerán desdicha al pueblo, al ser de mundos diferentes no se nos permite amarnos. Y antes de que el sueño termine, yo despierto sudada, asustada y sin comprender lo que sucede. Sin embargo, yo aun tengo las esperanzas de volverlo a ver, por eso siempre reviso bajo mi cama.


-Bajo mi cama- Repetí en voz alta mientras guardaba la carta en el libro y lo dejaba sobre el velador para comenzar a dormir, pero esas palabras no me dejaban en paz ‘‘bajo mi cama, bajo mi cama…’’ Tenía muchas ganas de mirar, pero no quería, talvez tenía miedo, o talvez no me animaba, pero la curiosidad me estaba matando, por lo que tome una linterna que colgada de los barrotes de mi cama y la encendí para acabar con la oscuridad, me puse de cabeza y levante el cobertor que me impedía la mirada, pero no había nada, no se si me desilusione o me alivie, pero como no le di mayor importancia volví a taparme y a tratar de dormirme. Pero de repente un fuerte ruido me saco rápidamente de mis sueños, me asuste un poco, pero supuse que solo fue una pesadilla y volví a recostarte, sin embargo estaba vez el ruido se escucho mas fuerte y ahora estaba segura de que no estaba soñando, mis piernas me temblaban y mis manos sudaban y justos en el peor momento la cama empezó a temblar, no savia que hacer, estaba inmóvil y con la mirada fija hacia a delante tratando de reaccionar y para ayudarme me repetía a mi misma ‘‘tranquila no temas, no es nada’’ para darme confianza y averiguar porque estaba pasando todo eso y porque cada vez los temblores aumentaban de fuerza, que incluso uno llego a votarme de la cama, dejando justo mi mirada bajo ella, levante el cubrecama y una luz me segó, me puse las manos sobre los ojos para bajarle un poco la intensidad y así ver con mas claridad, pero lo único que veía eran los palos de la cama, el suelo y la luz en el medio, me acerque un poco, pero paresia no tener fin, comencé despacio a moverme hacia la luz, pero esta se alejaba cada vez mas, parecía eterna, yo estaba hipnotizada tratando de ver de donde llegaba, pero ya me parecía extraño haber avanzado tanto, mi cama nunca fue tan grande y al mirar hacia a tras solo veía oscuridad, por lo que prefería seguir hacia donde prevenía la luz. Cuando por fin se asomo una salida apresure el paso, me puse de pie y lo primero que me sorprendió fue lo enorme y solitario que era el lugar y entonces comencé a recordar la carta, acaso era cierto lo que decía, existía ese mundo bajo la cama o todo era un sueño, pero había algo que no encajaba, en la carta se describía como un lugar mágico y yo no veía eso, era todo opaco, gris, los árboles muertos y ni una solo flor en el suelo, solo estaba mi caja musical que la recogí y la limpie de inmediato para amarrármela a la cintura con unas viejas lianas que estaban a mi costado derecho. Comencé a explorar el territorio, pero a donde iba solo encontraba oscuridad y viejas ruinas y casa destruidas por completo, trate de pensar porque no había nadie y porque había tanto desastre y al recordar mis ojos empezaron a llorar, seguramente lo que decía la carta se había echo realidad, mucha gente había sufrido, muchos niños no pudieron crecer y todos su recuerdos quemados se quedaron abandonados en el frió lugar que tanta pena y sufrimiento me provocaba, tanto era el dolor que tape mis ojos para evitar el llanto, pero una fuerte luz como la que me guió hasta acá me distrajo de mi llanto secando mis lagrimas una por una, no savia que estaba pasando, no podía ver nada y cuando por fin logre abrir mis ojos ya estaba devuelta en casa, junto con mi cajita musical un una nota bajo la almohada

Espero que alguna vez alguien pueda visitar este hermoso lugar, cuando se sientan solos, tristes o necesiten a alguien solo busquen bajo su cama, espero que alguien pueda vivir lo que yo viví y encontrar un mundo en el que todos soñasmo una vez

Des pues de leer lo que parecía ser la continuación de la carta por fin aclare mis dudas de que no había sido un sueño y depuse de todo había algo lindo que rescatar, los dos enamorados se volvieron a encontrar.

Un Hermoso Sauce Enamorado

Me baje del auto junto a mi prima Gabriela, las dos estábamos impacientes por darnos un baño en la piscina, pero como debíamos esperar a que el bloqueador se absorbiera fuimos a caminar dentro del bosque, nos dirigimos hacia donde, veranos atrás, habíamos colocado un columpio para mecernos. El tiempo se nos paso volando y habíamos olvidado las ganas de ir a bañarnos, pasaron horas y nosotras no nos aburrimos, hasta que escuchamos un hermoso canto que nos obligo a ver de donde prevenía, pasamos a trabes de unas largas ramas hasta llegar a un bello estanque con un viejo sauce que mecía sus brazos al viento. La música se podía escuchar cada vez más alto, pero no veíamos a nadie que la causara, nos acercamos al sauce y la hermosa melodía se callo, nos miramos sorprendidas y como no vimos nada diferente nos regresamos a la cabaña, pero antes de desaparecer del lugar la música volvió a reinar en el silencio, nos quedamos inmóviles y al pensar que solo se trataba de una broma seguimos caminando hacia delante, acto seguido, el sauce se movió bruscamente dejándonos tiradas en el piso, estábamos completamente estáticas, no sabíamos que hacer y nuestros ojos parecían salirse de el rostros, era algo hermoso pero muy extraño, no hacia el suficiente viento para que el sauce se meciera se esa manera, nos acercamos sigilosamente, pero algo en es extraño árbol no nos deje movernos, estaba segura que había escuchado hablar al árbol, pero este no presentabas rasgos, parecía un árbol común, pero tenia una ambiente especial, algo, que lo hacia diferentes
-Escuchaste eso- Le dije a Gabriela
-¿Qué cosa?- Respondió, pero un ruido le obligo a callar
-Eso- Respondí
-Si, pero no debe ser nada, ¿Verdad?-
-Como que nada- Dijo la voz que nos produjo un enorme escalofríos, miramos nuestro alrededor y lo unció que había era ese gran sauce
-No se asuste niñas, yo no les haré nada- Dije bellamente el sauce
-Pero, los arboles no hablan, ¿que eres?-
-Yo no soy un árbol, soy una mujer, verán… Hace muchos años, yo y mi marido llegamos a este bosque luego se sobrevivir a la guerra, el estaba muy herido y al ser este un pueblo abandonado en aquellos años tuvimos que…-
-Hace cuanto estas aquí- Interrumpió Gabriela-
-Hace 120 años- Dijo tristemente
-Pero eso es demasiado tiempo, como sucedió- Dije
-Espera a que te cuento. Nosotros llegamos muy mal a este lugar, mi marido Eduardo estaba en sus ultimas horas, pero yo no podía dejarlo solo, recurrí a la única persona del pueblo, se llamaba Leonora, nunca supe de donde vino, pero ella conocida mejor que nosotros el lugar, me dijo que podía ayudarnos, pero el precioso seria caro, yo le dije que estaba dispuesta a todo por el y al escuchar mi respuesta me lanzo un hechizo que sanaría a mi marido, pero la consecuencia era que yo quedase así para siempre, como un viejo y triste árbol. Eduardo nunca supo lo que me paso, pero cada día su estado iba mejoraba, al notar mi desaparición y al no encontrarme tras 4 años de búsqueda el perdió las esparzas de encontrarme vida. Luego de un tiempo el conoció a una hermosa joven, se casaron y tuvieron 2 hijos, con los que se mudo hasta esta cabaña, yo lo seguía amando, pero como veía que era feliz aceptaba su relación. Un día el llego hasta mis raíces en busca de madera, cada vez que pasaba junto a mi se detenía y miraba cada una de mis ramas, yo empecé a creen que me reconocería, hasta que por fin un día me atreví a hablarle, el me pidió perdón y no pudo creer lo que yo hice por el, todos los días iba a llorara bajo mis hojas, hasta que envejeció y el tiempo me lo quito, ahí entendí que el hechizo era para que nunca lo volvería a ver, ni siquiera cuando ambos muriésemos, estoy atrapada hasta la eternidad dentro de estas paredes de troncos, pensando como la hechizara me quito al amor de mi vida- Termino el hermoso sauce.
-Entonces Leonora lo hizo para quedarse con Eduardo- Recapacite.
-Si, pero almenas el no murió por causa de las heridas de la guerra- Dijo.
-Lo extrañas, ¿No?- pregunte.
-Si, pero a veces hay que sufrir por amor- Lloro. Yo y Gabriela la rodeamos y la consolamos, hasta que llego la noche y nos tuvimos que devolver a casa para que no nos retaran, sin embargo al amanecer nos abrigamos y corrimos hacia el lago, pero el sauce ya no estaba.
-Yo creo que fue al encuentro con Eduardo- Dije.
-Si, espero que sea feliz- Completo Gabriela.

Si fuéramos iguales



Si fuéramos iguales

Si nos pintan la misma mascara a todos
Seria aburrido de todos modos
Estaríamos disfrazados
Sin colores para diferenciarnos
No abría odio ni amor
Ni siquiera una simple flor

Tratamos de buscar el Sol
Que nos oculta su calor
No hay risas ni alegrías
Todos buscan su compañía
Se que suena triste
Pero trata ahora de buscar lo que perdiste

Esperaríamos ese rayo de color
Que cure la soledad y la falta de amor
Las flores volverán a nacer
Sin temor a crecer
Nos sentiríamos acompañados, pero solos
Con miles de personas rodeándonos a todos

Pero como un mundo aun tiene armonía
No dejes que se te apague el día
Porque si todos fuéramos iguales
Ni siquiera nos diferenciarían los lunares
Espero llegar a ser diferente
Con muchos pensamientos en mi mente

Gotas de Lluvia


Gotas de Lluvia

Cae la lluvia en la ventana
Mientras escucho su melodía enamorada
Las gotas parecen correr
Como si nada les fuera a suceder
Tienen su momento de dulzura
Antes de caer y perder su bella hermosura

Después de nacer
Su vida solo dura segundos mientras alguien parece quererlas mecer
Luego caen junto a las otras
Y parecen formarse olas
Dentro de una poza
Todas juntas gozan

Y al llegar el Sol
Todas buscan la humad
Que párese no enfermar
Dentro de ese bello mar
Yo tan solo me pregunto
¿Por qué algo tan hermoso nunca ser entrenó?

El era Diferente a Todos

Hay veces en que creen conocer a alguien, pero en el día menos esperado esa persona deja salir su verdadera personalidad que ha estado oculta por muchos años, talvez a muchos ya les a pasado creer conocer a alguien de pies a cabeza y luego darte cuenta que solo le pintaste una mascara en la cara en vez de conocerlo en realidad, a mi me paso algo parecido, pero no muy común.

Todos estábamos muy nerviosos por el primer día de clases, yo tan solo había dormido 4 horas y al notar la cara de mis compañeros creo que no fui la única, nos preparamos con los cuadernos en la mesa y cada uno eligió donde sentarse, yo obviamente con mi mejor amiga Carolina.

Cuando el profesor termino de pasar la lista y presentarnos a los alumnos nuevos alguien tocó la puerta
-¡Adelante!- Grito el profesor. Y por la puerta se asomo la directora junto a un tímido niño
-Buenos días, espero no interrumpir, pero les vengo a presentar un nuevo compañero que se mudara a su curso- Comunico la directora

Todos nos miramos sorprendidos, el niño tenia algo extraño en su expresión, no se que era, pero lo hacia diferente a todos

-Bueno, el se llama Tomas Galpón, espero que lo reciban muy bien en el curso- Lo presento la directora. Luego miro a Tomas, pero este no mostró interés alguno en hablar, solo tomo su mochila y se ubico en una asiento vació que estaba de tras de mi y de Carolina

Al cambio de hora yo amistosamente salude a Tomas, el respondió –Hola- Al parecer ya estaba mas calmado y se sentía mas cómodo, el nos contó a mi y a Carolina que sus padres eran extranjeros y que al el lo educaron en casa, pero sus padres lo decidieron trasladar para que aprendiera a convivir con mas gente ya que nunca antes había tenido ni un amigo, yo y carolina nos sorprendimos al oír esa respuesta, seria la primera vez en mi vida que conozco a alguien de 16 años que nunca había compartido con un amigo

Mientras mas trascurría el tiempo mas amiga de Tomas me hacia, el siempre me comprendía y me apoyaba en todo, era muy amable, pero le costaba mucho expresar sus sentimientos, era algo frió, pero yo estaba segura que ocultaba un ternura interna. No era como los demás hombres, el se podía adaptar a cualquier tipo de personas en tal solo un segundo, no se como lo hacia, pero tenia algo que le permitía entender tan fácilmente a los demás, es como si el pudiera ver el alma de las personas, pero creo que el no siempre se sentía feliz, porque no lograba entender a alguien que lo comprendía tan bien como lo hacia con los demás, yo muchas veces lo trate de ayuda, pero se restilla, era tan diferente a los demás que costaba poder sentirse como el y poder entenderlo.

Un día, cuando baje del bus y llegue a la sala, note que el puesto de Tomas estaba vació, pensé que llegaría tarde, pero no apareció en todo el día, lo trate de llamar, pero era inútil, talvez se enfermo y no podía ser molestado. Luego de que trascurriera un mes desde que no se presentaba a clases decidí visitarlo para ver que le sucedía, como no podía ir un fin de semana lo fui a ver luego de la jornada escolar, su casa parecía normal desde fuera, pero lo mas curioso es que la puerta estaba abierta, toque un par de veces y al no obtener respuestas decidí entrar, me anuncie en voz alta, pero nadie respondió, nunca había conocido a los padres de Tomas, el siempre decía que estaban viajando, así que trate de estar alerta para escuchar si es que estaban dentro de la casa, recorrí toda la planta baja y al no encontrar nada decidí subir a la pieza de Tomas, al subir el ultimo escalón note un molesto chillido desde la pieza de Tomas, me acerque lentamente para ver lo que sucedía, abrí unos centímetros para ver lo que pasaba, pero luego de verlos sentado en la cama mi mirada se quedo inmóvil, no podía mover ni un músculo, no creía lo que estaba pasando, Tomas vertía una especia de liquido café sobre su brazo lleno de cables y metales oxidados, del susto me caí hacia a delante justo frente de el, ambos nos asustamos y lo único que lo le suplicaba era que no me hiciera daño, el me dijo que nunca lo aria y me ayudo a levantarme, yo no podía quitar la vista de su brazo al descubierto, el noto que lo observaba y suspiro

-Sabes, creo que es hora de que te diga, no eh ido al colegio durante estas semanas, porque no estoy bien- Dijo señalando su extraño brazo.
-Pero, es biónico, cierto, eso que le ponen a la gente en ves de las extremidades que llegan a perder en accidentes- Le pregunte yo.
-Ojala fuera así, mira Sofi, yo no soy como tu, yo no tengo padres, desperté solo y abandonado en esta casa, no se lo que soy, pero me gustaría averiguar de donde vine, lo único que se, es que me estoy desgastando poco a poco y un día desapareceré para nunca volver- Me Explico con tristeza
-Pe…Pero no te puedes ir- Le suplique.
-Ojala fuese así, yo no quería que esto termina de esta manera, pero sea lo que sea yo me iré de aquí, no pertenezco a este mundo y necesito saber quien soy antes de morir, para poder descansar e paz- Me consoló mientras miraba fuera de la ventana y se dirigía hacia las escaleras.
-¡No! No te puedes ir, por favor, no me dejes- Le pedí con tristeza sujetándolo con fuerza de el brazo que aparentaba estar bien, pero aun así se sentía débil, me pare corriendo tras el, pero el ya estaba decidido a irse, tenia los ojos llenos de lágrimas y los de el me miraban tristes y perdidos.
-Lo siento, pero debes entenderme- Se disculpo tímidamente, yo asentí tristemente con la cabeza y el, al notarlo, tomo mi mano y dejo sobre ella un papel doblado a la perfección, yo lo sostuve fuertemente mientras dejaba mis lagrimas caer sobre mis mejillas y veía como se alejaba cada vez mas y mas, cuando lo perdí de vista abrí el pequeño papel y una leve sonrisa se me dibujo en el rostro.

Nunca te olvidarte…

-Yo tampoco- Pensé.

Si no Estas


Si no estas

El primer día en que sus ojos de mar se cruzaron con los míos
Y puede escuchar su melodiosa voz en mis oídos
Esos oídos que extrañan tanto su canto, su alegría
Su tristeza y su compañía
Desearía tanto estar con el
Y devolver su recuerdo que sigue dentro de mi piel.
Eh tratado de volver con el
Pero creo que mi mundo se ha cerrado para verlo otra vez.
Es frustrante estar tan cerca de el
Y sentirlo distante a la vez
Siento su corazón latir cada atardecer
Cuando siento mi llanto correr al amanecer
Gota por gota que corre con temor
Y tu aun no te das cuenta que sufro por amor

No me rindo, no desespero
Porque yo lucho por lo que quiero
Estar contigo frente a ti
Y sentirte otra vez en mí
Con ese abrazo que todo sana
Hasta la mirada más fría y helada
En una blanca y pura nevada
Sentir nuestras manos entrelazadas
Bajo una negra noche estrellada
Sueño y deseo nuestros sentimientos
Que serán para mi eterno
Con el correr del tiempo
Será simple y tierno
Nuestro encuentro perdurara en el tiempo